Leo un
artículo en
Wired (encontré el link en uno de los blogs de
El Mundo, en un
post que es poco más que una traducción del artículo en inglés) que esto de los blogs está pasado de moda. Algo irónico, entonces, que
El Mundo lo comente en un blog que, por lo que yo sé, van a seguir manteniendo. En fin.
Dan muchas razones válidas para esta supuesta muerte del blog. El medio está colapsado, muchos de los blogs mas leídos son en realidad magazines en red presentados como blogs, y parece que ser bloguero ha perdido su originalidad. Muy bien. Estoy de acuerdo con todas esas cosas. La blogosfera ha cambiado, y mucho, desde que se produjo el boom en 2004. Por otra parte, era inevitable que así fuera. Sin embargo, yo soy bastante nueva en esto de los blogs y me he encontrado con muchísimos blogs interesantes, de todos los temas que me interesan (literatura, diseño, moda, fotografía, arte, escritura... y mucho más), y, sobre todo, con blogueros comprometidos, personas interesantes, opiniones de lo más diversas. Por eso, se me hace difícil aceptar que los blogs estén pasados de moda.
Además, el principal argumento del artículo es que ahora lo que se lleva es tener cuenta en
Facebook, en
Flickr y en
Twitter. Y eso ya es mezclar las churras con las merinas. ¿Que tiene que ver una cuenta en una red social como
Facebook, con la que te mantienes en contacto con tus amigos con tener un blog, en el que comentar sobre tu trabajo, tus intereses, tus reflexiones a lectores que puede que no conozcas? ¿O una cuenta de
Twitter, destinado sobre todo a contactos profesionales? ¿Y que tiene que ver el blog con una cuenta en
Flickr, en la que descargas imágenes, o con
Youtube, en la que descargas vídeos, con un lugar en el que expresarte, principalmente, con palabras?
El caso es que SON COSAS DIFERENTES. Yo, para empezar tengo cuentas en todos esos sitios y los utilizo para cosas diferentes. Tengo tambien cuenta en
FriendFeed, con links a mis blogs y a todos esos espacios.
Se trata de que cada uno encuentre su forma de expresarse, de comunicarse con el mundo, usando una o varias de las posibilidades que ofrece Internet, que cada vez son más, y más variadas. Y que casi siempre, se complementan unas a otras.