
Cansada, desbordada, falta de inspiración… así me encuentro en este martes que para mi es lunes. He pasado un fin de semana de cuatro días en España, de visita de Oxford: cenas a medianoche con amigos, comidas variadas con la familia, planes varios urdidos frente a una taza de café (algunos más locos que otros). Buenos momentos pero mucha prisa, mucho viaje, mucho estrés. Estos cuatro días que me han dejado agotada y completamente seca, mi cerebro parece colapsado. Semillas de pensamiento que no llegan a serlo dan vueltas, vueltas y más vueltas en mi cabeza. Intento parar, escucharlos con cuidado, seguir su línea de razonamiento, pero no puedo. Se me escapan y no hay nada que hacer.
En días así, solo algo absurdo y divertido como paraguas amarillos en un árbol me hace sentir mejor.
En días así, solo algo absurdo y divertido como paraguas amarillos en un árbol me hace sentir mejor.